¿Qué se necesita para vender más? Lograr mayor clientela. ¿Y para ampliar la cartera de clientes? Alcanzar el público potencial. ¿Y cómo se llega a más usuarios? Relacionándose con ellos. ¿Dónde y cómo se hace? En las redes sociales. Esta reflexión, algo rápida y simple, tal vez demasiado simple, es una aproximación más que notable a la realidad del mercado actual.
Las compañías deben dotar a su marca, productos o servicios de personalidad propia, como si se tratase de alguien y no de algo. Para ello, como es lógico, cobra especial relevancia el contenido. Las empresas han de ser capaz de desatar emociones, ser positivos y, sobre todo, generar en el receptor una experiencia. Pero… ¿cómo hacerlo? Aunque la comunicación

Aunque aparentemente es muy sencillo de ejecutar, para que la técnica del storytelling logre su cometido principal –persuadir contando historias- en el entorno 2.0, se requiere seguir una serie de pasos que arrancan por incluir en una narración los siguientes ingredientes: protagonistas, emoción, imagen, conflicto y un desenlace favorable o ‘’final feliz’’

A día de hoy, si tu empresa o startup no tiene una web y una adecuada estrategia de comunicación online definida, no existe. Así de sencillo… y de crudo. Plantear una correcta estrategia online juega un papel fundamental de cara a la imagen y la reputación de tu marca, factor clave a la hora de desarrollar las diferentes áreas que componen tu negocio. Y es que no basta con una página web.