REDES SOCIALES: ¿POR QUÉ SON IMPORTANTES PARA LAS EMPRESAS?
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REDES SOCIALES: ¿POR QUÉ SON IMPORTANTES PARA LAS EMPRESAS?

REDES SOCIALES: ¿POR QUÉ SON IMPORTANTES PARA LAS EMPRESAS?

La idea de estar presentes en las redes sociales (en adelante RRSS) no debe estar basada de manera directa en el concepto de venta. Los beneficios que pueden redundar en las redes sociales no se miden sólo en términos monetarios sino en crear una opinión favorable sobre nuestros productos y potenciar la imagen de la marca para ser líderes de opinión.

El desarrollo masivo de las RRSS se une a un cambio en la forma de pensar; en las costumbres de los usuarios en la era de Internet. A día de hoy, las RRSS generan una cantidad de datos asombra que se traduce en visitas diarias; tiempo de permanencia en un sitio; cantidad de usuarios; alcance de publicaciones, etc. Si el usuario, que al final es el cliente potencial, está presente en las redes, la empresa también ha de hacerlo.

Como el propio nombre indica, la gente está presente en las redes para socializar. Para publicar opiniones; seguir a sus amigos; enterarse de las novedades; colgar fotos; compartir artículos, etc. Nadie se mete en sí en una red social para buscar publicidad u ofertas, o para recibir publicidad intrusiva de una marca que quiere imponerse.

Si nos plantamos en las RRSS con una idea únicamente comercial, sólo para hacer ofertas y vender nuestro producto como el mejor del mercado, estamos bastante equivocados y lo más probable es que nos marquen como fuente de spam y seamos aislados de las redes.

Tiene que primar la calidad por encima de la cantidad, crear temas de interés que hagan que los usuarios muestren interés por lo que tenemos que decir. La clave de todo esto: aprender a escuchar para poder comunicar. Saber registrar las necesidades y deseos de los usuarios. Detectar y anticiparse a sus necesidades.

Podemos tomar como modelos las páginas de otras empresas que han logrado destacar en las redes sociales, fijándonos en los negocios que tienen gran cantidad de seguidores en Facebook o Twitter y que crean tendencia no sólo generando contenidos, sino provocando que los usuarios interactúen con ellos.

Un ejemplo de ello puede ser el sitio de Starbucks en Facebook. No tiene aplicaciones especiales, simplemente el CEO de la empresa que hace sus anuncios de promociones, o nuevos sabores. Dan ganas de unirse y seguirlo. Este constituye un claro ejemplo de una página institucional muy positiva. Otro ejemplo notable es de Google, que anuncia sus vacantes de empleos en Twitter. Tiene muchísimos seguidores, los cuales se acercan para ver sus ofertas laborales.

A través de la participación en las redes sociales, las empresas pueden hacer soporte de productos -por ejemplo, abrir una cuenta para hacer asistencia al consumidor de un producto en particular-, también puede hacer anuncios, compartir información valiosa -propia como de terceros- o hacer control de daños, llegado el caso. Con inteligencia y habilidad, es posible desactivar a los más insatisfechos clientes, simplemente mostrándoles que la a la empresa le interesa su opinión, y que va a hacer todo lo posible para que su problema se solucione. Y todo esto, gratis, sin colocar una sola pauta de publicidad, simplemente con una sencilla cuenta de usuario, y tiempo para dedicarse a los clientes.

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