10 tendencias que marcan el futuro de la comunicación

La comunicación está cambiando. Realmente se encuentra envuelta en un proceso continuo de “muda” desde su origen. En este sentido, adaptarse al nuevo contexto es crucial para ejercer la profesión como corresponde y ofrecer a nuestros clientes un servicio de calidad que contribuya a reforzar su imagen, visibilidad y reputación.

En esta línea, hemos recogido en este post las tendencias que, en nuestra opinión, marcarán el futuro del sector:

  1. “Controlar la pérdida del control”: Controlar la información es imposible. En la actualidad existe un flujo masivo de datos que se desprende desde cientos de canales. En este sentido, es fundamental ser conscientes de que no se puede examinar todo, por lo que se debe focalizar nuestros esfuerzos en las cuestiones verdaderamente relevantes. Aquí, sobre todo las agencias con clientes de talla internacional, deben efectuar permanentemente un continuo ejercicio periodístico que le ayude a diferenciar entre lo maravilloso y lo nefasto, pasando previamente por lo bueno, lo positivo, lo neutro, lo malo, lo muy malo y lo pernicioso. Una vez puestas todas las piezas sobre el tablero, se puede comenzar a trabajar escaladamente, de mayor a menor relevancia.

 

  1. Han llegado los todoterrenos: Las fronteras se diluyen y con ellas la especialización. Cada vez son más los profesionales que trabajan en tres o cuatro departamentos (Comunicación, Marketing, Asuntos Corporativos, etc ) en su ejercicio diario. De hecho, se han creado profesiones en torno a este asunto, como la del “Reputational Keeper”, que encarna todas las áreas que no son del negocio como tal y que dependen de terceras personas. Aun así, es fundamental que los mensajes que se emiten desde los diferentes departamentos estén coordinados y orientados en la misma dirección. Si no,  puedes generar al cliente una sensación de inseguridad tremenda.

 

  1. Creatividad, el estandarte de tu empresa: La competencia actual es feroz y diferenciarse es, aún, más complicado. El público está acostumbrado a recibir información por todos los frentes y la atención que prestan a los mensajes es cada vez menor. De este modo, es muy importante generar contenidos diferentes, que emanen creatividad y sean capaces de captar la atención del público.

 

  1. Desnudar la marca: Siguiendo con el punto anterior, los contenidos meramente corporativos o publicitarios son incapaces de generar emociones en el público. Si queremos captar su atención y generar reacciones, se requiere que la compañía de un paso más allá en su estrategia de comunicación. ¿Cómo? Expresando su humanidad.

 

  1. Apoyar la comunicación con los servicios de los líderes de opinión: Blogueros, futbolistas, famosos… Todos ellos son capaces de hacer que sus seguidores se levanten un día y se compren unas zapatillas de cierta marca, una carne de cierto lugar o, incluso, un vehículo determinado. Si somos capaces de establecer sinergias con los líderes de opinión adecuados, que compartan los valores de la marca en cuestión, la imagen de la empresa se verá muy fortalecida.

 

  1. Palabras no, hechos: 1.000 palabras no valen si quiera una imagen. En la actualidad es fundamental que la comunicación se apoye de ciertas acciones marketinianas o/y de RRPP que muestren que somos lo que hacemos.

 

  1. Explotar la RSC de las compañías con sentido común: A nivel comunicativo, no sirve de nada salvar al búho moteado si a nadie le importa este pájaro. Para reforzar la visibilidad de una compañía, las acciones de RSC deben estar encaminadas a contribuir a un “interés público o general” y compartir los ideales de la compañía. Si no queremos que una acción se entienda como “unan foto de cara a la galería”, debe compartir ciertos intereses con la marca que representamos.

 

  1. Comunicación colaborativa: Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo. Es así. La guerra hay que librarla conjuntamente. Nunca sabes cómo alguien puede llegar a inspirarte hasta que lo hace. Hay que rodearse a la hora de comunicar de todos los enfoques posibles.

 

  1. Medir o lanzar humo: Casi tan importante como la propia acción de comunicar es saber medir su impacto. Las nuevas tecnologías nos están proporcionando herramientas que niegan las afirmaciones de aquellos que piensan que el comunicador se dedica a vender humo. La precisión es fundamental y cada vez los informes son más exactos a la hora de medir el “famoso” ROI

 

  1. Comunicar es una cuestión de mero sentido común: Nunca dejará de ser una tendencia de la comunicación. Y es que los mejores comunicadores han sido, son y serán aquellos que poseen “el menor común de los sentidos”. En esta línea, es fundamental la capacidad de empatizar. Una persona sin capacidad de empatizar no será, JAMÁS, un buen comunicador, independientemente de las capacidades y el potencial que posea. Como decía un profesor: “Hay que ponerse en los zapatos del otro”
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